lunes, 30 de abril de 2012

La Clave del Éxito: mito o realidad


Autor: MBA Robert E. Molina Brenes

Mucho se ha escrito y hablado sobre la "clave del éxito", tanto que hasta compite con temas para material de conferencias tales como: la existencia de la fuente de la juventud o la existencia de vida en otros planetas. No obstante, tocaremos el tema con parámetros extremos, lo que lo hace enmarcarse al mundo en que vivimos en la actualidad. El hombre de negocios dentro de su gran trajín de hacer que su empresa progrese, desarrolle o por lo menos persista dentro de un mercado sangrientamente competitivo; pierde de vista el trato, el tacto y hasta los principios más simples de eso llamado "Administración de recursos humanos", término que en la actualidad requerirá de un reenfoque dentro de la Teoría Administrativa, para que aquellos "administradores", que lo han visto o entendido como sinónimo de "Posesión de recursos humanos", lo lleguen a reentender en la conceptualización pura gestada en lo más profundo de la Teoría Administrativa.


La estrategia rígida que da pie al empecinamiento- casi necedad- de seguir basando las políticas logísticas de la empresa, así como sus horizontes de mercado, en observar y hasta imitar al competidor - grave error – (enfoque hacia afuera); ha llevado a algunas empresas a invertir sumas de dinero, casi capitales, en programas de capacitación e instrumentos de motivación, que no por el hecho de estar estos mal orientados pero sí mal fundamentados, no dan el resultado mínimo esperado. Por lo que, sin tener que dejar de mantener monitoreado al mercado en el que se habita, así como a sus específicos actores; los gerentes, los ejecutivos, los jefes, en fin todo administrador debe de volver sus "ojos logísticos" hacia el interno (enfoque hacia adentro) de la organización, de la empresa, de la sección, de la unidad a cargo y encontrará la base de la "clave del éxito"; o sea al "factor humano", el recurso más importante que tiene la organización. Una vez más, no estamos diciendo nada nuevo; pero lo interrogante, cuestionable e irritable es ¿por qué algunos "administradores", se empeñan en seguir destrozando a la Teoría Administrativa – que es la que les da de comer- haciendo mal uso de las herramientas que esta proporciona? ¡Es casi como la búsqueda de su auto destrucción! La causa por la que el recurso humano es la base de la "éxito", se debe a razones tan obvias como de que no recibirá de una computadora, ni mucho menos de una silla, la respuesta a los estímulos más primitivos que todo ser humano porta en su "profundo-gran-interior": los sentimientos; lo cual lo diferencia de un pedazo de piedra. El administrador, ya sea con la investidura de gerente, de jefe o encargado, no debe olvidar en ningún momento de su vida personal como profesional, su propia naturaleza: ser humano; con defectos y virtudes; con capacidades e incapacidades; con aciertos y desaciertos. Si en este punto tenemos claro lo anteriormente expuesto, ya estamos más cerca de vislumbrar la tan comentada y esperada clave; para lo que la llamaremos por su propio nombre, ubicándonos de inmediato una vez más en las arenas de la Teoría Administrativa, pues nos referiremos a una importante herramienta de esta, la cual es la: empatía. Entendiendo que esta no es tan simple como decir que es el "ponerse en los zapatos de los demás", a pesar de que existen "administradores" que así la visualizan; sino que es todo un cambio de actitud, una entrega total de análisis, seguimiento y comprensión de la conducta emocional del colaborador que se desempeña en sus específicas funciones, dada su posición jerárquica-operacional en la organización.

lunes, 23 de abril de 2012

El ‘recurso humano’:¿prescindible o imprescindible?


El ‘recurso humano’:
¿prescindible o imprescindible?

Autor: MBA Robert E. Molina Brenes (*)

Hay una frase digna de análisis, no solo por lo despectivo de su tono, sino por los alcances negativos de esta, en detrimento del recurso humano. Para lo que, revisando dentro de la Teoría Administrativa, no he encontrado la corriente de pensamiento, que sea la responsable de sustentar técnicamente la manifestación: nadie es imprescindible”. Interesante la frasecita, pues no es nada agradable al escucharla cuando se intenta argumentar el despido o renuncia de alguien que legó su distintivo aporte laboral. Es responsabilidad no sólo del profesional en recursos humanos, sino de todos, porque todos somos recurso humano; el arrancar la errada conceptualización de que el personal de la empresa es un activo desechable, que como mobiliario de oficina en desuso, solo se requiere un rubro contable para “justificar” su respectiva eliminación: depreciado. Más que evidente es el grado de desconocimiento o ignorancia inmerso en la frase misma, pues devela una subestimación y menosprecio al valor intrínseco del recurso humano, tal y como se concibió dentro de la Teoría Administrativa; soga para su propio cuello de aquel que la mencione, por cuanto el valor que da a los otros es el valor que es para los demás y por ende para la organización. La situación no radica en satanizar la frase en sí, sino de que en la práctica sea parte del principio de negocio en marcha, pilar de la MISIÓN de la empresa; lo que detonaría en elevadas tasas de rotación de personal, que conllevarían a inestabilidad laboral. Así las cosas, toma vital importancia la identificación recíproca: persona-empresa, como paliativo ante los alcances negativos descritos; para lo que se requiere hacer uso del Mercadeo Interno, enfocado el recurso humano, como objetivo de “hacerlo” cliente interno, para que el personal se ponga, sude y lave la camiseta de la organización, para ponérsela otra vez. Es hacer que la empresa se haga sentir parte de cada uno de los miembros que la conforma, así como a la inversa, que el recurso humano se haga valer como lo que es, el recurso más importante de la empresa. Sin embargo, sabemos que existen personas y empresas que no logran esa identificación: individuos, que habiendo pasado por el filtro del proceso de reclutamiento y selección, solo se limitan a deambular laboralmente; así como empresas, que por políticas mal estructuradas, aunado a costosas campañas de capacitación, no logran retener al recurso humano en el que se invirtió; es por estos que se “fundamenta” la infame frase: “nadie es imprescindible”. No obstante, a pesar de todo, sí existe recurso humano imprescindible, ¿o no? Por lo que, si quiere conocer cuán imprescindible es usted como recurso humano, lo invito a leer la MISION de la empresa y en aras de la reciprocidad, deje que la organización lea la suya; pues del empate sinérgico de estas, dependerá, si el recurso humano es prescindible o imprescindible.


(*) MBA Robert E. Molina Brenes
Consultor- Profesor Universitario
robertmolinab@gmail.com


jueves, 19 de abril de 2012

CAPACITACIÓN: escudo contra el desempleo

RECURSOS HUMANOS DEBE IMPULSAR PLANES

CAPACITACIÓN: escudo contra el desempleo

Personal calificado
es más demandado
por el empleados en tiempos de crisis

Si los escenarios desfavorables de la economia de los paises desarrollados se repiten en nuestros países, un sector susceptible de sufrir recortes son los empleos.  Por eso, debe acelerarse la evaluación de los planes de emergencia para mitigar esas situaciones con el objetivo de transferir a los trabajadores experiencias enriquecedoras que les permitan reintegrarse en otras actividades con facilidad en el futuro. Desde este punto de vista, es importante el desarrollo de la capacitación como herramienta de crecimiento personal.

La capacitación contribuye al incremento de la productividad en las empresas, y que en mercados laborales competitivos se transforma en mejoras salariales para empleados. Para estimular la formación en empresas privadas, países, como Chile, pueden invertir hasta el 1 por ciento de su planilla de remuneraciones en capacitación, y ese monto es deducible de impuestos.

Objetivos. Los principales actores de los procesos de capacitación en las empresas son los departamentos de Recursos Humanos. Por eso, se aconseja diseñar una capacitación adecuada para cada departamento o equipo de trabajo. " Los responsables de transferir los nuevos conocimientos tienen que ser típicos profesores que enseñan lo que han aprendido en los procesos de formación", explicó Gustavo Amador, director del programa de Recursos Humanos de la Escuela de Administración de la Universidad Estatal a Distancia. Agregó que esta transmisión de conocimientos" permite expandir la formación y las prácticas y refuerza lo que se ha aprendido". Además, se deben ofrecer diferentes tipos de aprendizaje ara que los empleados desarrollen sus conocimientos, pericias y destrezas dentro de la organización. Finalmente, todo proceso de capacitación deber ser evaluado, y debe existir una retroalimentación para saber si se lograron los objetivos fijados.

TOMADO DE LA NACIÓN, elempleo.com  PERIODISTAS : MARCELA CANTERO Y GDA MCANTERA