Autor: MBA Robert E. Molina Brenes
Mucho se ha escrito y hablado sobre la "clave del éxito", tanto que hasta compite con temas para material de conferencias tales como: la existencia de la fuente de la juventud o la existencia de vida en otros planetas. No obstante, tocaremos el tema con parámetros extremos, lo que lo hace enmarcarse al mundo en que vivimos en la actualidad. El hombre de negocios dentro de su gran trajín de hacer que su empresa progrese, desarrolle o por lo menos persista dentro de un mercado sangrientamente competitivo; pierde de vista el trato, el tacto y hasta los principios más simples de eso llamado "Administración de recursos humanos", término que en la actualidad requerirá de un reenfoque dentro de la Teoría Administrativa, para que aquellos "administradores", que lo han visto o entendido como sinónimo de "Posesión de recursos humanos", lo lleguen a reentender en la conceptualización pura gestada en lo más profundo de la Teoría Administrativa.
La estrategia rígida que da pie al empecinamiento- casi necedad- de seguir basando las políticas logísticas de la empresa, así como sus horizontes de mercado, en observar y hasta imitar al competidor - grave error – (enfoque hacia afuera); ha llevado a algunas empresas a invertir sumas de dinero, casi capitales, en programas de capacitación e instrumentos de motivación, que no por el hecho de estar estos mal orientados pero sí mal fundamentados, no dan el resultado mínimo esperado. Por lo que, sin tener que dejar de mantener monitoreado al mercado en el que se habita, así como a sus específicos actores; los gerentes, los ejecutivos, los jefes, en fin todo administrador debe de volver sus "ojos logísticos" hacia el interno (enfoque hacia adentro) de la organización, de la empresa, de la sección, de la unidad a cargo y encontrará la base de la "clave del éxito"; o sea al "factor humano", el recurso más importante que tiene la organización. Una vez más, no estamos diciendo nada nuevo; pero lo interrogante, cuestionable e irritable es ¿por qué algunos "administradores", se empeñan en seguir destrozando a la Teoría Administrativa – que es la que les da de comer- haciendo mal uso de las herramientas que esta proporciona? ¡Es casi como la búsqueda de su auto destrucción! La causa por la que el recurso humano es la base de la "éxito", se debe a razones tan obvias como de que no recibirá de una computadora, ni mucho menos de una silla, la respuesta a los estímulos más primitivos que todo ser humano porta en su "profundo-gran-interior": los sentimientos; lo cual lo diferencia de un pedazo de piedra. El administrador, ya sea con la investidura de gerente, de jefe o encargado, no debe olvidar en ningún momento de su vida personal como profesional, su propia naturaleza: ser humano; con defectos y virtudes; con capacidades e incapacidades; con aciertos y desaciertos. Si en este punto tenemos claro lo anteriormente expuesto, ya estamos más cerca de vislumbrar la tan comentada y esperada clave; para lo que la llamaremos por su propio nombre, ubicándonos de inmediato una vez más en las arenas de la Teoría Administrativa, pues nos referiremos a una importante herramienta de esta, la cual es la: empatía. Entendiendo que esta no es tan simple como decir que es el "ponerse en los zapatos de los demás", a pesar de que existen "administradores" que así la visualizan; sino que es todo un cambio de actitud, una entrega total de análisis, seguimiento y comprensión de la conducta emocional del colaborador que se desempeña en sus específicas funciones, dada su posición jerárquica-operacional en la organización.